Mario A Medina

Opinión | Mario A Medina – Que no le digan… | La FIFA, el juego de la corrupción 

En estos días se acaba de estrenar la película, “México 86”; puede ser vista en la plataforma de Netflix…

Por Mario A. Medina


(…) En ésta, Martín de la Torre se ve entregando maletas llenas de dólares a los federativos del futbol mundial por allá de 1983. Un año antes, el priísta Miguel de la Madrid había llegado a la presidencia del país y con él, el  neoliberalismo.

Colombia había renunciado a ser la sede de la “máxima justa” futbolera que debería celebrarse en 1986. Los billetes verdes que repartía De la Torre (personaje ficticio) en grandes maletas, tenían un propósito, comparar el voto  de los federativos de los países integrantes de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) para elegir “democráticamente” al nuevo país que se encargaría del evento del balompié. 

Gracias a “negociaciones, maniobras políticas y la audacia necesaria”, el Estadio Azteca sería el escenario por segunda ocasión de la inaguración de un mundial futbolero, y el lugar donde los aficionados mexicanos le brindaron una grandiosa rechifla a De la Madrid, por su no actuar en el rescate de la población atrapada entre los escombros de los sismos de 1985.

México 86. (L to R) Memo Villegas as Hugo Sánchez, Diego Luna as Martín de la Torre in México 86. Cr. Carlos Somonte | Netflix © 2026
México 86. (L to R) Memo Villegas as Hugo Sánchez, Diego Luna as Martín de la Torre in México 86. Cr. Carlos Somonte | Netflix © 2026

Los mexicanos habían derrotado a los gringos, a un hombre de enorme poder, Henri Kissinger, quien había sido asesor de Seguridad Nacional de EU del presidente Richard Nixon y después sería secretario de Estado; aquel judío-americano, en 1982, había  anunciado que su país iba organizar, por primera vez en su historia, un Mundial. Los estadunidenses presentaron una “candidatura exprés”, pero las maletas de que llevaba De la Torre y Guillermo Cañedo, estaban más llenas. El mundial se había logrado gracias a un acto de corrupción para satisfacer y ensanchar el poderío económico y político de quien en esos momentos se había declarado “soldado” del PRI, Emilio Azcárraga Milmo

En la cinta “México 86”, se desarrolla en torno a  cinco personas, básicamente: Martín de la Torre (Diego Luna), Emilio Azcárraga Milmo (Daniel Giménez Cacho), Guillermo Cañedo (Álvaro Guerrero), Susana Gómez-Mont (Karla Souza) y Hugo Sánchez (Memo Villegas).

Según lo dicho por Diego Luna en varias entrevistas sobre la película, “las instituciones que aparecen en la historia pertenecen al mundo real pero su personaje fue creado para representar a distintos gestores, directivos y operadores que participaron en ese proceso”. En tanto, el cronista deportivo José Ramón Fernández dijo sobre la cintla: “todo lo que se narra ahí, es verdad”.

Mascotas Zayu, Cluth y Maple del Mundial 2026
Mascotas Zayu, Cluth y Maple del Mundial 2026

La película toca al mismo tiempo el tema de los “cachirules”. Un acto también de corrupción de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut). Un escándalo que en 1988 dio a conocer el periodista de deportes, Antonio Moreno del equipo de Joserra. La selección de futbol sub20 había alineado a cuatro jugadores que sobrepasaban la edad reglamentaria en las eliminatorias para clasificar a Copa Mundial de Futbol Juvenil de 1989. Esto provocó que las selecciones nacionales de fútbol fueran marginadas de toda competencia internacional durante dos años (1988-1990).

La trama retrata hechos de corrupción no sólo del futbol mexicano, evidencia por igual -aun sin mencionarlo-, que el entonces presidente del organismo, el brasileño Joao Havelange,  permitió o fue parte de ese acto de corrupción del dueño de la “principal televisora de habla hispana en el mundo”, Televisa. La FIFA se apropió del futbol, lo ha convertido en una mercancía que “se vende al mejor postor entre salones privados, grilla y sobornos entregados en maletines con dinero en efectivo”, ha señalado el periodista Enrique Hernández Alcázar en la sección deportiva de Milenio Diario, “La Afición”. 

La FIFA es un gran negocio por la corrupción que practica. Y sí, “el Mundial no se elige: se pacta, se vende, se compra”. Hernández Alcázar cita a Ken Bensinger, del New York Times, que resumió sobre el organismo: “no funciona como una organización deportiva, sino como una red criminal con traje y corbata, donde cada voto tenía precio y cada torneo era una oportunidad de negocio personal”. Bensinger redacta su comentario en pasado (tenía), pero cada acto de la FIFA hay que verlo y entenderlo en presente, pues su presidente actual Gianni Inantino, lo  entrena y lo practica, según denuncias hechas por diversos medios al rededor del mundo.

Voluntarios FIFA
Voluntarios FIFA

La corrupción del organismo está perfectamente documentada en diversos trabajos periodísticos y libros, incluso en podcast. La entrega a Qatar del mundial 2022 hizo estallar el llamado “FIFA Gate” que, según diversos trabajos periodísticos,“implicó sobornos de hasta 1.5 millones de dólares por cada voto de los miembros del comité africano en favor de Qatar”.“¿Por qué se le entregaba a una nación sin tradición futbolera, sin liga profesional establecida, una sede mundialista a un país con veranos de más de 43 grados? imposible para la práctica del futbol”.  El clima era lo de menos para los funcinarios de la FIFA, lo importante era que la nación sede dejaría a la FIFA una cifra multimillonaría, legal e ilegalmente.

El “FIFA Gate”, “se convirtió en el escándalo de corrupción y sobornos más grande jamás conocido en el deporte. Llevó a varios funcionarios de la FIFA a que fueran arrestados en Zúrich, Suiza, sede de la organización. El 25 de septiembre de 2015, la Fiscalía General de Suiza anunció un proceso penal contra Blatter por «administración indebida y apropiación indebida, y con él la caída en desgracia del ex estrella francés, Michel Platiní, presidente de la UEFA.

Aquel escándalo  del “FIFA Gate”, provocó que el actual presidente del organismo, Gianni Infantino, propusiera reformas a la FIFA para “reducir la estructura y fragmentar el poder”, pero “el hombre que se posicionaba a sí mismo como el salvador de la FIFA, reculó en su intención. Infantino presume que la FIFA pasó de ser “una institución tóxica a un órgano rector moderno, respetado y de confianza”, pero para su desgracia, John Maruzulli, vocero de la Oficina del Fiscal de Distrito Este de Nueva York, declaró: “nuestra oficina no respalda la eficacia de ninguna de las labores actuales de reforma de la FIFA”.

El organismo supranacional pretende vendernos el mundial de futbol y todos los torneos que encabeza con sus confederaciones como un acto deportivo. Pero no, es un acto financiero, económico, de “bisnes”, como bien describió el cineasta mexicano Alejandro González Iñarritu quien acusó a la FIFA de ser una “mafia, de “arrebatarle el fútbol a la gente por los altos costos y la decisión de dividir el torneo entre tres países”, y que esta decisión“responde a intereses estrictamente económicos que diluyen la esencia del torneo”.

FIFA
FIFA

Claro que tiene razón González Iñarritu. La mafia de la FIFA le ha arrebatado a la gente el futbol. Este mundial 2026 se ha vuelto elitista. ¿Quién habrá podido comprar una, al menos una entrada para uno de los 104  partidos? Sólo los muy pero muy adinerados o tal vez los narcos. Los costos son prohibitivos para prácticamente toda la población mexicana y, seguramente, para la estadunidense y la canadiense. Son precios groseros que obliga a verlo en televisión.

La Copa Mundial FIFA 2026 que arrancó este jueves en México,  se desarrollará también en Canadá, pero mayoritariamente en EU, está manchada también por cuestionamientos de corrupción, de fraudes y de políticas anti migrantes, de discriminación, de xenofobia practicadas por Donald Trump. Infantino no reclamó, no dijo nada, por ejemplo, por expulsión del árbitro somalí, Omar Artan, quien permaneció durante varias horas bajo interrogatorio de CBP en el Aeropuerto Internacional de Miami.

El Futbol en sí mismo es apasionante, hermoso, que me hace recordar a Ángel Fernández, un ícono de la narración futbolera en nuestro país, quien describía al futbol, más allá del género, como “el juego del hombre”, “y me pongo de pie”, remataba. Hoy podría describirlo como el “juego de la corrupción”.

Que no le cuenten…

En la inauguración del mundial de futbol 2026, los pañuelos blancos en el Azteca para “repudiar” al gobierno de Claudia Sheinbaum no se agitaron, como propuso la derecha. A quien sí le mentaron la madre fue al defraudador fiscal y dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego que, al llegar a la inauguración del mundial de futbol, los aficionados, con insultos, le gritaban: “ahí va la perra de Trump”.

*Periodista: @MarioA_Medina



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