Las compañías afrontan un reto estratégico: reforzar una capa intermedia que no solo ejecuta, sino que define la cultura de liderazgo y el rendimiento organizativo, aseguran desde Catenon
Por Deyanira Vázquez | Reportera
A medida que el liderazgo y la gestión del talento ocupan un lugar central en la agenda empresarial, una realidad empieza a imponerse con claridad en el sector del Gran Consumo: los futuros líderes no se están formando en la alta dirección, sino en la capa intermedia de las organizaciones, una capa hasta ahora invisible.
Según Laura Urue, FMCG Director, "el middle management se consolida, así, como un elemento crítico no solo para la ejecución del negocio, sino también para la construcción del liderazgo del mañana".
Durante años, muchas compañías han abordado el desarrollo del talento desde una perspectiva orientada hacia arriba, centrando sus esfuerzos en comités de dirección, programas de alto potencial o formación ejecutiva.
Sin embargo, es en la relación directa con el manager donde los profesionales aprenden realmente a liderar: observando cómo se toman decisiones bajo presión, cómo se prioriza en contextos de incertidumbre, cómo se da feedback o cómo se gestiona el rendimiento de los equipos. –sn–

