Durante años, el desarrollo de parques industriales respondió a una fórmula relativamente sencilla: ubicación estratégica, infraestructura básica y edificios listos para operar.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Actualmente, las resoluciones de capital trascienden la mera búsqueda de la ubicación. Para las organizaciones de alto nivel, elementos como el suministro de electricidad, la obtención de recursos hídricos, la eficiencia logística, la proximidad con suministradores, la existencia de mano de obra calificada y la capacidad de expandir sus instalaciones resultan fundamentales al ponderar un emplazamiento en México, mercado que exige una visión de permanencia a largo plazo.
Es por este motivo que Vesta gestiona cada una de sus zonas para garantizar que estos requerimientos sean cubiertos.
Cuando una compañía internacional evalúa una nueva inversión, la pregunta ya no es solamente dónde se puede instalar la planta, si no dónde tendrá mejores condiciones para operar el negocio dentro de cinco años. La diferencia parece sutil, pero no lo es. –SN–

