Volker Türk advirtió ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que la inteligencia artificial avanzada puede representar un riesgo existencial y pidió reglas internacionales para garantizar su seguridad.
Por José Víctor Rodríguez | Reportero
La inteligencia artificial (IA) avanzada puede representar un riesgo existencial para la humanidad si no se establecen garantías de seguridad y reglas internacionales, advirtió Volker Türk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, durante la apertura de la 63 sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.
Türk pidió a los países que albergan el desarrollo de IA y participan en sus cadenas de suministro establecer límites internacionales, mecanismos de verificación independiente y una mayor cooperación de seguridad entre las empresas del sector.
El funcionario colocó la regulación de la tecnología entre las prioridades de los próximos años y advirtió que el retraso en establecer controles favorece a las grandes empresas tecnológicas y concentra un poder creciente sobre una tecnología con capacidad para afectar derechos humanos, empleo, democracia y medio ambiente.
Türk pide límites internacionales para la inteligencia artificial
Durante su actualización global ante el Consejo de Derechos Humanos, Volker Türk señaló que la gobernanza de la IA es ampliamente reconocida como una necesidad, pero cuestionó la falta de acciones suficientes para establecer controles efectivos.
El alto comisionado pidió que los gobiernos acuerden líneas rojas sobre aquello que los sistemas avanzados de IA no deben hacer y reclamó garantías de seguridad antes de que la tecnología alcance capacidades que puedan escapar de los mecanismos de control existentes.
También anunció que escribirá a empresas de inteligencia artificial para pedirles que adopten medidas dentro de sus posibilidades para reducir riesgos. Entre sus propuestas incluyó la verificación independiente y una cooperación más sólida entre compañías en materia de seguridad.
Türk también señaló que la IA debe analizarse desde una perspectiva de derechos humanos, debido a sus posibles efectos sobre las prácticas laborales, los principios democráticos y el medio ambiente.
Advierte sobre armas autónomas
El pronunciamiento sobre inteligencia artificial ocurrió en un contexto de creciente preocupación por el uso de tecnologías autónomas en conflictos armados.
Türk afirmó estar horrorizado por reportes según los cuales drones completamente autónomos lanzados por Rusia mataron a tres ucranianos el mes pasado. Añadió que Ucrania también habría probado armas de ese tipo y respaldó los llamados para prohibir sistemas capaces de quitar vidas sin intervención humana.
El funcionario sostuvo que las guerras representan uno de los principales retrocesos para los derechos humanos. Según su intervención, actualmente existen más de 60 guerras en las que participa al menos un Estado, la cifra más alta desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
ONU alerta por guerras, Gaza y Ucrania
En su intervención, el alto comisionado también abordó conflictos en distintas regiones. Expresó preocupación por la reanudación de ataques entre Estados Unidos e Irán y pidió regresar de inmediato a las negociaciones.
Sobre Ucrania, señaló que la guerra se encuentra en su quinto año y advirtió sobre el incremento de víctimas civiles y los ataques contra infraestructura energética. También pidió que las negociaciones de paz respeten la Carta de las Naciones Unidas.
Respecto de Gaza, Türk denunció la muerte de más de mil 300 palestinos en ataques diarios, según cifras del Ministerio de Salud palestino citadas en su discurso, y cuestionó las restricciones para el ingreso de ayuda humanitaria.
También condenó las propuestas israelíes de expulsión forzada de palestinos de Gaza y señaló ejecuciones y torturas atribuidas a grupos armados vinculados con Hamas contra palestinos acusados de colaborar.
En Cisjordania, afirmó que la anexión israelí avanza pese al fallo de la Corte Internacional de Justicia y pidió a los Estados impedir la consolidación de la ocupación y evitar transferencias de armas que puedan utilizarse para violar el derecho internacional.
Cambio climático y desigualdad, entre las amenazas
El alto comisionado vinculó la crisis de derechos humanos con el cambio climático, la desigualdad económica y la concentración de riqueza.
Señaló que el Fondo Monetario Internacional calcula en unos 6.7 billones de dólares anuales los costos ocultos de los combustibles fósiles sobre la salud, las economías y el medio ambiente, equivalentes a casi 6 por ciento del producto interno bruto mundial.
Türk llamó a mantener el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius y acelerar la descarbonización, además de aumentar la inversión en adaptación, resiliencia y sistemas de alerta temprana.
También cuestionó la distribución de los beneficios del crecimiento económico. Citó estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo según las cuales, durante las últimas dos décadas, el crecimiento benefició más a propietarios e inversionistas que a trabajadores.
Denuncia retrocesos en derechos humanos
El funcionario también alertó sobre restricciones al espacio cívico, libertad de expresión y derecho a la protesta en distintos países.
Mencionó situaciones en Irán, Pakistán, India, Nicaragua, Rusia, Afganistán, Venezuela y otros países, además del uso creciente de vigilancia digital como herramienta de represión.
En el caso de Estados Unidos, pidió detener el retorno de personas hacia lugares donde puedan sufrir daños irreparables y señaló que cuatro personas más murieron bajo custodia migratoria desde su última actualización, para un total de 23 fallecimientos durante 2026.
Türk también abordó la violencia contra las mujeres, el feminicidio, la discriminación contra personas LGBTIQ+, el racismo y la situación de comunidades migrantes, refugiadas, indígenas y otros grupos vulnerables.
Sobre México, recibió favorablemente la adopción de un protocolo para investigar delitos cometidos contra defensores de derechos humanos.
Propone siete líneas de acción
Ante este panorama, Türk planteó siete áreas de trabajo para los próximos años: investigar los intereses económicos que alimentan las guerras; fortalecer la justicia transicional; apoyar la mediación; aumentar la participación de mujeres en procesos de paz; respaldar organizaciones de base; utilizar los derechos humanos como mecanismo de alerta temprana y reforzar la rendición de cuentas.
También llamó a los Estados a fortalecer sus mecanismos nacionales de justicia y respaldar a la Corte Penal Internacional.
La 63 sesión del Consejo de Derechos Humanos comenzó este 7 de septiembre en el Palacio de las Naciones, en Ginebra, y se desarrollará hasta el 7 de octubre de 2026. La intervención de Türk abrió los trabajos con una revisión global de conflictos, cambio climático, inteligencia artificial, desigualdad y libertades fundamentales.
Una alianza global para los derechos humanos
El alto comisionado anunció además la Alianza Global para los Derechos Humanos, iniciativa que busca reunir a gobiernos, sociedad civil, empresas, academia, jóvenes, artistas y autoridades locales para desarrollar respuestas comunes frente a los desafíos actuales.
Entre sus objetivos iniciales planteó impulsar la educación en derechos humanos en las aulas, promover innovación digital y prácticas empresariales orientadas a las personas, así como apoyar a ciudades para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. –sn–


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