El impacto silencioso de los viajes en los ojos

Aunque suelen ser síntomas leves y transitorios, hay que adoptar medidas sencillas de prevención y prestar atención al confort ocular

Por Deyanira Vázquez | Reportera

La vuelta de vacaciones se asocia al cansancio acumulado de los kilómetros recorridos, la carga de las maletas o las largas horas de viaje. Si embargo, hay otra parte del cuerpo que también llega agotada a casa y a la que pocas veces se presta atención: los ojos.

Desde Laboratorios Boiron recuerdan que los desplazamientos estivales someten al sistema visual a un esfuerzo continuado de adaptación, por lo que es frecuente experimentar molestias como sensación de cansancio, sequedad, irritación o dificultad para mantener el enfoque al finalizar el viaje.

Aunque suelen ser síntomas leves y transitorios, adoptar medidas sencillas de prevención y prestar atención al confort ocular puede ayudar a disfrutar de una mejor recuperación tras las vacaciones. –sn–