El ciberpatrullaje permite identificar sitios fraudulentos, campañas de phishing y dominios que imitan marcas legítimas para facilitar acciones de respuesta, proteger a los clientes y reducir riesgos reputacionales y operativos.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El ciberpatrullaje permite detectar sitios fraudulentos que utilizan nombres, logotipos y dominios similares a los de empresas legítimas, aunque sus sistemas tecnológicos no hayan sido vulnerados. La identificación de estas amenazas facilita documentarlas y gestionar su retiro, mientras se advierte a los clientes sobre posibles engaños.
Durante el segundo trimestre de 2026, el Anti-Phishing Working Group (APWG) contabilizó 1 millón 69 mil 681 sitios de phishing reportados, un incremento de 10.1% respecto al trimestre anterior. El organismo también identificó 941 marcas afectadas, lo que refleja la persistencia de las campañas que buscan suplantar identidades comerciales.
En México, la exposición digital alcanza a una población cada vez más conectada. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en junio de 2026, registró 104.9 millones de usuarios de internet de seis años y más, equivalentes a 86.1% de ese grupo poblacional.
Amenazas fuera de la red empresarial
La vigilancia de dominios, sitios web, redes sociales y otras fuentes digitales permite identificar páginas que imitan los canales oficiales de una organización. También ayuda a localizar campañas de phishing, credenciales expuestas y contenidos que podrían utilizarse para engañar a clientes o empleados.
En este ámbito, Ikusi, empresa especializada en servicios tecnológicos y ciberseguridad, ofrece capacidades de ciberpatrullaje para identificar amenazas externas, analizar su alcance y facilitar acciones de mitigación. Su propuesta contempla la vigilancia de fuentes abiertas, profundas y oscuras de internet, así como el seguimiento de riesgos que afectan a las marcas.
La solución Brand Intelligence, de Recorded Future, permite monitorear distintas fuentes digitales para identificar posibles suplantaciones, dominios fraudulentos y exposición de información. Estas herramientas ayudan a priorizar alertas y respaldar medidas de respuesta, incluidas las solicitudes de retiro de contenidos maliciosos.
El tiempo de respuesta importa
Gustavo Valdez, director general de Ikusi en México, explicó que la seguridad empresarial no se limita a proteger la infraestructura tecnológica propia, debido a que una suplantación puede perjudicar a los clientes, deteriorar la confianza en una marca y generar consecuencias operativas y reputacionales, incluso sin una intrusión en los sistemas de la compañía.
La detección, sin embargo, no garantiza la desaparición inmediata de una página fraudulenta. Una vez confirmada la amenaza, la organización debe reunir evidencia, acreditar su identidad y gestionar solicitudes ante proveedores de alojamiento, registradores de dominios o plataformas digitales, cuyos tiempos de respuesta pueden variar.
Por ello, el seguimiento debe considerar cuánto tarda una alerta en verificarse, cuándo comienza su atención y si el contenido denunciado dejó de estar disponible. También resulta necesario buscar otros dominios o publicaciones relacionados con la misma campaña para identificar posibles intentos adicionales de fraude.
Mientras se tramita el retiro, las áreas de comunicación y atención al cliente pueden difundir los canales oficiales de la empresa y advertir sobre los sitios identificados. Estas acciones complementan la vigilancia tecnológica y ayudan a reducir la exposición de los usuarios a solicitudes de información personal o pagos fraudulentos. –sn–


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