Criado en las gélidas y cristalinas aguas del Atlántico Norte, el bacalao fresco de Noruega llega este verano como la opción perfecta para quienes buscan frescura, sabor limpio y una proteína de calidad.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El bacalao fresco de Noruega emerge este año como el gran protagonista de las mesas estivales. Procedente de las gélidas y cristalinas aguas del Atlántico Norte, este pescado blanco encarna una pureza que se percibe en su textura sedosa y en su sabor limpio, capaz de conquistar tanto a los amantes de la cocina tradicional como a quienes buscan propuestas más contemporáneas.
"Tras la consolidación del salmón de Noruega como el pescado favorito de los consumidores españoles, poco a poco es el bacalao fresco el que va pidiendo paso y ganando una legión de nuevos seguidores", explica el director del Consejo de Productos del Mar de Noruega en España, Tore Holvik.
La carne blanca del bacalao noruego posee una suavidad natural que invita a jugar con ingredientes frescos y luminosos: cítricos, tomate de temporada, hierbas mediterráneas, aceites aromáticos o verduras crujientes. Cada bocado es una mezcla de ligereza, equilibrio y energía saludable, ideal para días de calor. –sn–

