Aeropuertos y Servicios Auxiliares opera 52 estaciones y un punto de suministro para abastecer turbosina y gasavión. Conoce cómo funciona la cadena de recepción, almacenamiento, control de calidad y suministro a las aeronaves.
Por Gabriela Díaz | Reportera
Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) mantiene la operación de una red nacional de 52 estaciones de combustibles y un punto de suministro para abastecer de turbosina y gasavión a aeronaves que operan en México, con procesos que abarcan desde la recepción del producto hasta su entrega directa en las plataformas aeroportuarias.
El organismo, sectorizado a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), suministró 2 mil 698 millones de litros de combustibles de aviación durante el primer semestre de 2026, mediante 416 mil servicios de abastecimiento a aeronaves. El volumen equivale a un promedio de 14.8 millones de litros diarios.
La infraestructura permite atender a aerolíneas comerciales nacionales e internacionales, aviación de carga, ejecutiva y general, además de operaciones gubernamentales y de Estado. Entre las estaciones con mayor volumen de suministro se encuentran las ubicadas en México, Cancún, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, San José del Cabo, Puerto Vallarta, Toluca, Querétaro y Mérida.
Así funciona el suministro de combustible
El proceso comienza con la recepción del combustible proveniente de refinerías o terminales de almacenamiento operadas por Petróleos Mexicanos (Pemex), a través de la cadena logística correspondiente.
Posteriormente, el producto es trasladado a las estaciones de combustibles de ASA mediante procedimientos regulados. De acuerdo con información oficial, el organismo mantiene una supervisión permanente de la cadena de suministro para verificar las condiciones del producto desde su recepción hasta la entrega final a las aeronaves.
Una vez recibido, el combustible se almacena en instalaciones especializadas que cuentan con sistemas de control operativo, seguridad y protección ambiental. ASA mantiene certificaciones de su Sistema de Gestión de Combustibles bajo las normas ISO 9001 e ISO 14001, además de otros mecanismos de control aplicables a sus operaciones.
El siguiente paso es el abastecimiento de los vehículos especializados. La flota de ASA suma 447 unidades destinadas a las operaciones de suministro, entre autotanques, dispensadores y vehículos auxiliares. La infraestructura vehicular permite trasladar el combustible desde las estaciones hasta las plataformas y pistas donde se encuentran las aeronaves.
Control de calidad durante toda la cadena
El control del combustible no se limita al momento en que llega a la aeronave. ASA aplica inspecciones y pruebas a lo largo del proceso para mantener las condiciones requeridas por las normas nacionales e internacionales de la industria.
La operación contempla la recepción, transporte, almacenamiento, control de calidad y suministro final. En cada etapa existen procedimientos destinados a preservar las características del combustible y mantener la continuidad del servicio aeroportuario.
En el caso de la Estación de Combustibles de México, la logística también contempla la recepción de turbosina mediante ducto, además del transporte terrestre utilizado para trasladar el producto hacia distintas instalaciones aeroportuarias.
Los autotanques empleados para transportar combustible hacia las estaciones pueden manejar capacidades de entre 42 mil y 62 mil litros. Después, el producto almacenado es distribuido a unidades de suministro cuyas capacidades pueden llegar hasta 40 mil litros, antes de su traslado a las zonas operativas de los aeropuertos. –sn–


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