Internacional

Isabel Arvide amenaza a empleados del Consulado en Estambul

SN Redacción

Un par de audios fueron exhibidos este miércoles luego que la “periodista” Isabel Arvide Limón, asignada por el presidente Andrés Manuel López Obrador como cónsul en Estambul, acosa y amenaza laboralmente a su equipo de trabajo, de acuerdo con un trabajo de Pablo Castorena difundido en Político MX.

“Esa es la orden. Te bajas. Te bajas. Esa es la orden, te bajas. Ese es tu trabajo y van a hacer lo que yo diga”, dice Isabel Arvide a una empleada, quien le contesta: “Sí, pero en mi contrato, mi trabajo no es…”. Enojada, la cónsul la interrumpe: “¿Qué dice tu contrato? ¡Tráemelo! ¿Qué dice tu contrato?”.

La mujer le aclara: “Soy asistente administrativo. Pues ahora el asistente administrativo está en la puerta”, a lo que pide: “Si, por favor, me lo ponga escrito”, pero Arvide Limón la amenaza: “Más problemas vas a tener, menos te voy a pagar. Más problemas vas a tener en la vida.”

En otro audio, Arvide Limón comenta a otros trabajadores que ellos dicen que su contrato establece su hora de trabajo hasta las 17:00 horas, por lo que amaga con comprar un reloj checador y descontar la mañana a quien llegue a las 9:15 horas.

“¿De acuerdo? Eso dice el contrato”, sentencia y les advierte: “No me vuelven a utilizar la cocina para comer porque no tenemos ninguna obligación de dársela. No se les vuelve a pagar el dinero extra de la comida”, dice.

Después se refirió a alguien de manera despectiva: “Y haz el favor de venir vestido decentemente. No vuelves a venir con una camiseta ni con una sudadera. Aquí se viste uno decente. ¿Queda claro?

“Mi baño no lo utilizan por favor, porque en el momento en que esté tu dinero, te largas. Me encargo que no te vuelvan a dar trabajo en otro lugar porque a donde vayas yo voy a hablar y voy a decir qué clase de gente eres”, lo amedrenta.

¿Qué respondió Arvide?

En sus redes sociales, Isabel Arvide intentó justificarse: “El material está editado. Existen 23 quejas formales mías sobre estos empleados y sus majaderías contra mí como consta. Como existen testigos, son jovencitos molestos porque no trabajan y a mi llegada hubo otra dinámica.

Al ser cuestionada por las amenazas de no usar su baño, ni la cocina, ni pagarles extra por la comida, respondió: “Hay 3 baños en el Consulado.”

–sn–