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Análisis, Mario A. Medina

Opinión | Mario A Medina | Que no le digan… | La tentación

Por Mario A. Medina*

Suspicaces resultan las declaraciones del Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, al periodista Pascal Beltrán: “La violación a los principios constitucionales en materia electoral, entre ellos la imparcialidad de los funcionarios públicos, podría causar la anulación de los comicios del próximo 6 de junio”, afirmó.

La nota de Excélsior que da cuenta de la entrevista para Imagen Radio, destaca que Córdoba Vianello subrayó que “las amenazas al propio INE, surgidas de la descalificación directa y estridente del proceso electoral desde la máxima tribuna del país, son contrarias a la democracia, mientras que la polarización política, un factor normal en las campañas, se ha visto aderezada por la intolerancia”.

Efectivamente, como le dijo el Consejero Presidente, “lo que está en juego es refrendar, o no, la democracia por parte de funcionarios, actores políticos y sociedad”, donde desde luego se debe incluir al mismo INE como institución-árbitro de los comicios en nuestro país, papel que lamentablemente ha dejado mucho que desear. 

La pregunta surge de manera natural: ¿Por qué Lorenzo Córdova amaga con la posibilidad de que se anulen los comicios del 6 de junio? ¿Qué busca?

En las últimas semanas hemos visto lo que en cada elección es común ver: la guerra de las encuestas, donde algunas en particular, de la noche a la mañana, presentan resultados donde en ciertas entidades las preferencias se encuentran en un sorprendente “empate técnico” o de plano han superado a las y los candidatos de Morena.

Desde luego que gobernar desgasta y esto provoca que los apegos no sean los mismos, y claro que Morena y el presidente Andrés Manuel han perdido simpatías, pero también cuando se revisan varias de las encuestas, es claro que la “caída” de la que se asegura está ocurriendo, muchas de éstas están “cuchareadas”.

Los apegos hacia el Jefe del Ejecutivo y su partido siguen siendo muy altos, al grado de que muchos analistas, incluso de quienes no simpatizan con el gobierno de la 4T, hablan de que Morena en la Cámara de Diputados podría alcanzar al menos mayoría, aunque sí, efectivamente, será muy difícil que logren la mayoría calificada, amén de que se calcula ganen entre nueve y diez de las gubernaturas que están en juego. 

Enfrente se percibe a una oposición desarticulada, producto de sus diferencias, y no tanto ideológicas -pues ya se emparejaron-, pero sí por problemas de cómo se debe “repartir el pastel”, es decir quién tiene más derechos y quién tiene menos, amén de que su campaña de ataques a Morena simplemente no está teniendo un gran efecto entre la población que como en cada elección, las campañas -de todos por cierto, carecen de propuestas y abundan las descalificaciones “sin ton ni son”. En la cúpula de la alianza “Va por México”, me dicen, “están viendo que las cosas no les están resultando y hay preocupación”. 

Esto se ve con claridad cuando los factores de poder han emprendido toda una narrativa (guerra) para meter en la cabeza de millones de mexicanos de que vivimos una “catástrofe”, y por ello llaman a ponerle “un alto a Morena y a la destrucción de México”

Pero no sólo la derecha mexicana encarnada hoy en la alianza “Va por México”, sino los grandes intereses internacionales están fuertemente preocupados porque perciben, a pesar de todos sus esfuerzos en contra, que Morena se va a llevar la mayoría en el Congreso y el Presidente podría manejar con cierta holgura sus iniciativas de ley a fin de aterrizar varias de sus iniciativas para seguirle dando cause a lo que él llama la Cuarta Transformación.

Un ejemplo, es el diario británico Financial Times que apenas el 18 de mayo pasado en su editorial institucional insinuaba de que la “terrible catástrofe humanitaria de Venezuela es una clara advertencia de lo que otros cuatro años y medio del gobierno de López Obrador podrían hacerle a México”, al tiempo que llamó a políticos, partidos y a empresarios a plantear “un plan B para salir de la crisis”, advirtiéndoles que “el tiempo se agota”.   

En tanto, al interior de los grupos de poder se enfrentan carencias y desprestigios de liderazgos, y por lo mismo la coalición derechista está desdibujada; no le causa entusiasmo a la sociedad  y menos le representa una alternativa distinta a la ruta del PRIAN que ya se conoce.

La “élite del pensamiento” derechista en México está preocupada. Organizaciones de la llamada sociedad civil como “Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad” y otras tantas alrededor de ésta, se están jugando todas sus cartas para arrebatarle el poder a López Obrador. Sí, busca hacerlo bajo el argumento de aquella película mexicana de 1937, “Jalisco nunca pierde, y cuando pierde arrebata”.

Entonces, ¿por qué Lorenzo Córdova amaga con la posibilidad de que se anulen los comicios del 6 de junio? Algunos analistas han señalado como un “desatino” el amago del Consejero Presidente del INE. Coincido, pero creo que la respuesta tiene qué ver con la preocupación de esa “élite del pensamiento” derechista que le pudo haber planteado a Córdova que mueva todas sus piezas y considere el mayor número de argumentos legales que obliguen al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anular algunos distritos que, al final, imposibiliten que Morena tenga mayoría en la Cámara de Diputados. 

Sí, pudiera sonar descabellado pero posible, como también es claro que desde el INE hay un control “soterrado” de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), encargados de la organización de las elecciones en cada entidad federativa donde  la mayoría de sus integrantes atienden a instrucciones de los gobernadores en turno.

No hay que olvidar también que el nombramiento de dichos consejeros responde a las alianzas e intereses de los directivos del INE, y por ello existe toda una “cultura de la sumisión” de dichos consejeros además de que el instituto cuenta con la llamada “facultad de atracción” que le permite fijar “criterios en asuntos relevantes”, así como también la “Facultad de Asunción” que le da el poder realizar las elecciones locales de manera parcial o total como sucedió en Colima el  17 de enero de 2016.

Tan sólo hay que recordar que entre las funciones de los OPLE´s está el operar el Programa de Resultados Electorales Preliminares, el escrutinio y cómputo con base en los resultados de las actas de cómputo distritales y municipales, declarar la validez y otorgar las constancias en las elecciones locales, entre otras responsabilidades.

Si, suena descabellado la posible anulación de toda la elección, de una o varias gubernaturas y/o de uno varios distritos federales. Sí, porque la tentación es mucha porque mucho es el poder que está en juego.

Que no le cuenten…

Suena fuerte de venir de quien viene: “Difícilmente diría yo que tenemos un gobierno de izquierda, por más que se digan de izquierda”, No, no es de Porfirio Muñoz Ledo. Es la visión de cómo observa Cuauhtémoc Cárdenas al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.  Lo que siguió diciendo del gobierno de la 4T, sí que suena pegador.

*Periodista: @MarioA_Medina

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