Lastre para la industria del blindaje “pirata”: AMBA

Blindaje “pirata” nuevo lastre para la industria, alerta la AMBA

Por Gabriela Díaz | Reportera

El sector del blindaje automotriz no escapa a esta situación, pues afiliados a la Asociación Mexicana de Blindadores de Automotores (AMBA), al recibir para servicio automotores acorazados por empresas desconocidas, han detectado que poseen materiales no balísticos (vidrios, aceros y aramidas), los cuales son de baja calidad o falsos.

Ante esta delicada situación del “pirataje” en vehículos blindados, Esteban Hernández López, presidente de la Asociación Mexicana de Blindadores de Automotores (AMBA), alertó al consumidor mexicano para que al momento de pensar la compra de una unidad acorazada, la analice previamente.

Es importante, añadió, a través de una visita, las instalaciones de la empresa, la legalidad de la misma (permisos otorgados por las autoridades locales y federales), le muestren las certificaciones que posee como blindadora y la de sus materiales que emplea, lista de garantías postventa, verifique en fuentes oficiales si hay quejas o denuncias con esa compañía y sobre todo que compare precios ofrecidos (comúnmente son más bajos de la media del mercado).

Lamentablemente -refiere López Hernández– en varias ocasiones llegan para servicio a las empresas de la AMBA, autos aparentemente blindados por otras compañías (desconocidas).

Al revisar las condiciones del automotor nos percatamos que posee vidrios, aceros y fibras que no cumplen con normas balísticas.

Muchos de estos productos son materiales convencionales, corrientes o falsificados, lo cual es muy delicado pues hacen creer al usuario final que está protegido ante situaciones de ataques con armas de fuego.

Otra generalidad de los “autos blindados” con materiales no balísticos es el precio, el cual es más bajo de lo que oscila en el mercado que es de entre 32 mil y 42 mil dólares para Nivel III y III Plus.

Muchos de los automotores con acorazados “pirata” se venden como si fueran de estos Niveles en precios más bajos, lo cual saca de contexto y competencia a cualquier blindaje de calidad de empresas reconocidas.

“Las armas utilizadas por la delincuencia urbana van desde el calibre 9 mm (las más utilizada) continuando con 3.80, 45 automática, 38 y 38 súper, 22.

Todos estos proyectiles son detenidos por un blindaje Nivel III y Nivel III Plus, que de igual forma resisten disparos de calibre 44 y subametralladoras 9 mm, lo que deja un margen de seguridad, por si los ataques en la vida real o en las calles superan lo que está certificado por las normas balísticas internacionales”, refirió el titular de la AMBA.

El caso de la piratería en el segmento del blindaje automotor es muy delicado, pues está en riesgo la vida de los ocupantes, quienes confían que viajan en una unidad protegida en Nivel III, el cual por cierto es el más comercial en México al ocupar el 65% de las ventas totales de la industria; el resto se divide en los Niveles IV y V.

Esteban Hernández reiteró que los consumidores deben ser muy cautelosos al comprar alguna de unidad blindada, sobre todo si la empresa que contactó la eligió por internet, pero no cuenta con ninguno de los requisitos antes mencionados, pues además de exponer la vida, perderá dinero y garantías de posventa de la empresa armadora.

“Con las compañías blindadoras serias y bien establecidas eso no sucede, pues asumimos las garantías de defensa a defensa al tratarse de un vehículo modificado. En la AMBA, las nueve empresas que la conformamos, excedemos los parámetros de calidad y respaldo postventa; por ello ostentamos el 65% del mercado nacional. –sn–