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Opinión | Que no le digan… | No me amenaces, no me amenaces…

“No me amenaces, no me amenaces, cuando estés decidida a buscar otra vida, pues agarra tu rumbo y vete, pero no me amenaces…”, dice la canción de José Alfredo Jiménez.

Por Mario A. Medina                                                            

Según sus biógrafos, la escribió tras separarse de su tercera esposa. Sí, era mujeriego, andaba con una y con otra. Muchas de sus canciones eran de despecho.

Hace unos días, Ricardo Monreal, el coordinador parlamentario de Morena en el Senado le dio por cantar otra tonadilla, también la del guanajuatense, “Amarga Navidad”.

El zacatecano es un practicante de la dicotomía. Hoy puede cantar una copla, mañana una letrilla; hoy dice una cosa, mañana lo contrario. Ayer aplaudió al Presidente, al rato, entre líneas, lo descalifica; “Es un presidente honesto, sobrio, austero, sensible”; la “polarización” (de AMLO) es un “veneno que divide a los mexicanos”.

“El Presidente Andrés Manuel López Obrador, será el mejor presidente de las últimas décadas”. “Nuestro país necesita transitar a un proceso de reconciliación y construcción de acuerdos, entre todos los sectores sociales, para consolidar la transformación de las instituciones públicas”.

Sí, un día apapacha, al siguiente deja moretón. Antes de viajar a España, vaticinó: “Aun cuando no vinieran a marchar, creo que va a ser la más grande marcha en la historia del México moderno, yo creo que va a rebasar el millón de personas”.

Ha dicho que ha recibido “duras” descalificaciones  del Presidente, que él no puede ponerse al nivel de López Obrador, ni responderle con la misma hostilidad y con la misma actitud, “mi respuesta es de respeto, incluso de aprecio (…). Yo no avalo la politiquería, la hipocresía, por supuesto”, le dijo a López Dóriga.

Meses antes, prácticamente anunciaba su salida de Morena, dejaba ver su acercamiento con los opositores más duros del Presidente, con ellos, anunciaba, habría de realizar una gira de “reconciliación nacional”. Con ellos negociaba ser su candidato presidencial. Se victimizaba: “Mi futuro político no lo van a decidir quienes mantienen una campaña de linchamiento en mi contra”.

Hoy, el senador dice que siempre no se va: “Estoy definido.  Soy militante de Morena y soy aspirante a la Presidencia de la República. Soy aspirante a suceder al Presidente de la República. Esa es mi definición”, dijo la tarde del jueves, horas después de llegar de Madrid donde participó en la XVI reunión interparlamentaria México-España. El político pudo hablar varias horas y tendido con el panista, Santiago Creel, quien preside la Cámara de Diputados.

En ese viaje, Creel no solo representaba a Creel mismo y a su partido, no hay que olvidar que es uno de los políticos que crearon la coalición Va por México junto Claudio X. González.

Antes de partir a la península ibérica, a Monreal se le pudo ver complacido, risueño, se carcajeaba, se definía como demócrata, y que por eso, junto con Creel, realizarían esa “gira de reconciliación nacional”, porque el deseo de los mexicanos, argüía, es la “reconciliación”.   

De manera indirecta López Obrador le envió un mensaje hasta España. Dijo: está “avalando la falsedad, hipocresía y la politiquería del conservadurismo de México”.

En la marcha del domingo 27, Ricardo Monreal fue duramente repudiado por los miles de seguidores del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Lo calificaron “traicionero”, de “chaquetero”, de “chairo de clóset”. Esas descalificaciones, asegura Monreal, “vienen” del Antiguo Palacio del Ayuntamiento de la Ciudad de México.

¿Qué sucedió en el trayecto de 9 mil 57 kilómetros entre Madrid y la Ciudad de México? ¿Qué le dijo el panista a Monreal? ¿No le aseguró nada? ¿Qué pidió el senador? ¿No llegaron a ningún acuerdo?

Si nos atenemos a lo que dijo el jueves en su oficina del Senado en una conferencia de prensa acompañado de un cuadro de Benito Juárez, del Santo Niño de Atocha y de un muñequito con la figura del Presidente López Obrador, anunció que habrá de participar en la elección interna de Morena para elegir a la candidata o candidato de este partido. Claro tendrá que ser por encuesta.

La salida de Monreal de Morena, suponían muchos, que con él abandonarían este partido un buen número de senadores a quienes supuestamente había fascinado y convencido por sus “dotes de político inteligente, eficaz, astuto” y maquiavélico. Si los hubo, seguramente después de la marcha del 27 de noviembre, los hizo reflexionar sobre quién les puede asegurar su futuro político.

Ricardo Monreal Ávila teje discursos “virtuosos”. Practica la dicotomía. Se muestra aliado, pero también opositor; alegre y triste; víctima y villano. Se marca y se desmarca de López Obrador; dice del Ejecutivo: “predica rencor”; aseguró -cuando la revocación del mandato-: “yo voté porque siga, porque es un buen presidente, por esa razón voté por él”.

Pregunté a un amigo que da clases de canto y solfeo que le gustan las travesuras de los políticos, a quien le mostré el video donde Monreal cantando en el “chacalódromo” del Senado “Amarga Navidad”. “Porque diciembre me gustó pa’ que te vayas, que sea tu cruel adiós mi Navidad, no quiero comenzar el año nuevo, con ese mismo amor que me hace tanto mal. Y ya después, que pasen muchas cosas, que estés arrepentido…”

Me dijo: “Es cuadradito, no desentona, chance y hasta podría competir en La Academia en el concurso de la televisión, aunque, tampoco, siendo sinceros, tampoco es como para pensar que va a ganar.  Por lo mientras el Presidente le debería de cantar: “Ya juega tu suerte, ahí traes la baraja, yo tengo los ases…” 

Que no le cuentes…

El juicio contra Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública durante el gobierno Felipe Calderón Hinojosa se aplazó para 17 de enero del año entrante. Edgar Valdez Villarreal, ‘La Barbie’ ex operador de los Beltrán Leyva, se dice, “está dispuesto a seguir cooperando con las autoridades de EU”.

¿Será que “La Barbie”, cuente al juez y al jurado lo que le contó a  la periodista Anabel Hernández? “Me había dicho (Edgar Valdés) que el propio presidente (Felipe Calderón) encabezaba las reuniones con el narco”. Una pregunta: ¿Por qué Felipe Calderón no viaja a Estados Unidos?  

*Periodista: @MarioA_Medina

Columna anterior: Cuatro años después

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