El legado del Cine Goya, símbolo universitario

Por Martín García | Reportero

El «Goya», emblemático grito de identidad de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue creado en 1946. Este exclamativo símbolo tiene sus raíces en el Cine Goya, un recinto que marcó a generaciones de estudiantes universitarios.

El Cine Goya se ubicaba en el número 44 de la calle El Carmen, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Este inmueble, ya desaparecido, fue construido en 1925 y derribado en 1967. Su historia sigue viva en la memoria de quienes lo frecuentaron.

Un refugio cultural

Jorge Ayala Blanco, profesor decano de la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas de la UNAM, rememoró sus visitas al Cine Goya. “No solo lo conocí, lo frecuenté, iba seguido. Era otro mundo, porque actualmente son de centro comercial”, comentó.

En los años 20 del siglo pasado, la gente vivía en el cine. Había estrenos triples y cuádruples en salas que no eran los grandes palacios cinematográficos como el Roble o el Chapultepec. El Goya formaba parte de esa cultura cinéfila.

Una experiencia emocional

“El Goya era el gran homenaje al cine, una expansión del ánimo, gusto y placer por este arte”, relató Ayala Blanco. La sala estaba integrada al Barrio Universitario, lo que la convertía en un refugio emocional para los estudiantes.

El Goya no solo atraía a preparatorianos, sino también a estudiantes de otras facultades como Medicina y Jurisprudencia. Ayala Blanco resaltó la importancia de estas salas en el desarrollo de la inteligencia emocional y sensibilidad de los jóvenes.

Un cine accesible

El profesor Ayala Blanco, también Premio Universidad Nacional 2006, describió al Goya de finales de los años 50. “Tenía un lobby estrecho, la taquilla al frente, podías entrar por la izquierda o por la derecha”, explicó.

El Goya era tres veces más barato que otras salas del circuito como el Salón Rojo. Proyectaba películas de aventuras, románticas, cómicas, de piratas y exotistas, lo que lo hacía extraordinariamente atractivo para los estudiantes.

Una historia compartida

El Goya formaba parte de una red de cines en el Barrio Universitario. En la calle de Argentina estaban los cines Alarcón, Máximo y Cairo. En la calle de El Carmen, además del Goya, había una iglesia que fue sede de la Hemeroteca Nacional.

Ayala Blanco recordó sus visitas a la Hemeroteca Nacional en 1955, donde consultaba periódicos. “Iban constantemente dos viejecitos de barba a quienes se les tiraban de alfombra los encargados del lugar: eran Alfonso Reyes y José Vasconcelos”. –sn–