Se estima que más del 70% de la producción en Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac podría perderse
Por Fausto Hernández | Reportero
Los productores de flor de Cempasúchil y Noche Buena en la Ciudad de México han informado que hasta el 70% de su producción se encuentra en riesgo de perderse debido a las lluvias atípicas que se registraron el pasado domingo. Aunque han recibido el apoyo de la Comisión de Recursos Naturales de la Ciudad de México, estiman que las pérdidas en sus ganancias podrían llegar al 50%.
Los plantíos afectados se ubican principalmente en Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac, donde las inundaciones han comprometido las cosechas. En San Luis Tlaxialtemalco, una de las zonas más impactadas en Xochimilco, los productores reportaron que alrededor de 60 hectáreas están bajo el agua, afectando a 180 agricultores.
Óscar Cruz Barrera, productor de Cempasúchil, señaló que las pérdidas económicas para esta temporada podrían superar los 50 millones de pesos, lo que representa un duro golpe para los agricultores que dependen de la venta de esta flor tradicional, especialmente durante el Día de Muertos.
Daños millonarios
Las chinampas en San Luis Tlaxialtemalco continúan anegadas, según reportó Adrián González, otro productor local, quien afirmó que los altos niveles de agua podrían acelerar la muerte de las plantas debido a la contaminación del agua estancada.
Los productores explicaron que la inundación reduce la oxigenación de las raíces de las plantas, lo que provoca que estas se pudran en menos de una semana. "La planta de Cempasúchil es muy sensible a estos cambios, y ahora, con el agua contaminada, muchas marchitarán antes de que podamos venderlas", advirtió Cruz Barrera.
Además de las pérdidas directas por la inundación, los productores enfrentan un desafío adicional: la desconfianza de los compradores. "La gente de los mercados locales sabe cómo debe lucir una planta sana, y con toda la atención que se ha dado a la inundación en las noticias, muchos dudarán en comprarnos", lamentó Adrián González.
Flores afectadas
Ante este escenario, los agricultores han expresado su preocupación sobre cómo lograrán vender lo poco que puedan rescatar. Las flores que sobreviven podrían no ser adquiridas fácilmente por los compradores habituales, quienes temen que las plantas no duren lo suficiente o se marchiten rápidamente.
A pesar de los esfuerzos por salvar parte de la cosecha, la incertidumbre prevalece entre los productores, quienes dependen de la venta de Cempasúchil y Noche Buena para el sustento de sus familias. Con el Día de Muertos a la vuelta de la esquina, las pérdidas económicas podrían impactar gravemente el sustento de cientos de agricultores en estas alcaldías. –sn–

