La embajadora colombiana fue elegida por mayoría de los Estados Miembros en una votación histórica
Por José Víctor Rodríguez | Reportero
Por primera vez en su historia, la Organización de los Estados Americanos (OEA) eligió a una mujer como Secretaria General Adjunta. La embajadora Laura Gil, de nacionalidad colombiana, obtuvo la mayoría de votos en una sesión extraordinaria celebrada este jueves.
Gil asumirá el cargo el próximo 17 de julio de 2025, un día después del término del mandato de Néstor Méndez, actual titular del puesto. Con esta elección, la OEA marcó un precedente en materia de equidad en los espacios de liderazgo hemisférico.
Una votación cerrada y simbólica
Durante la jornada, tres mujeres fueron postuladas por Colombia, Guatemala y Perú para encabezar la Secretaría Adjunta. La embajadora Ana María Sánchez, por Perú, y Claudia Escobar Mejía, por Guatemala, compitieron en la primera ronda de votación.
En esa etapa, Laura Gil obtuvo 13 votos, seguida de Sánchez con 11 y Escobar con 8 sufragios, sin alcanzar la mayoría requerida. En la segunda votación, Gil consiguió 19 votos y logró superar el umbral de 18 votos que exige la normativa del organismo continental.
Palabras de firmeza y compromiso
Tras ser confirmada en el cargo, Laura Gil afirmó que asumía la responsabilidad con fortaleza y visión estratégica. “Soy una mujer fuerte. Y como profesional exitosa, conozco el valor del trabajo en equipo y del liderazgo colaborativo”, dijo.
Añadió que su papel será “ser una segunda al mando confiable para el Secretario General” y apoyar los objetivos comunes de la OEA. Reiteró que no subestimaba los desafíos que enfrenta la región y aseguró que el Secretario General podría contar con su apoyo.
Reacciones y respaldo internacional
Desde México, la representante permanente ante la OEA, Luz Elena Baños Rivas, condujo la sesión como presidenta del órgano. Baños calificó la elección como “un momento de gran relevancia histórica” para el sistema interamericano.
Subrayó que este hito refleja el compromiso de los Estados con una representación equitativa en los altos cargos. Afirmó que se trata de un paso hacia una participación más plena de las mujeres en la conducción institucional hemisférica.
Perfil diplomático y experiencia ejecutiva
Laura Gil se ha desempeñado como embajadora de Colombia en Austria y como vicecanciller para Asuntos Multilaterales. Su trayectoria incluye una amplia participación en organismos internacionales y negociaciones diplomáticas multilaterales.
Ha formado parte de delegaciones oficiales en Naciones Unidas, así como en procesos de paz y foros de derechos humanos. Analistas han considerado su elección como una respuesta al reclamo por una mayor presencia femenina en puestos de decisión.
Reconocimientos desde la Secretaría General
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, felicitó públicamente a Laura Gil por su victoria. Indicó que su experiencia, capacidad analítica y compromiso serán claves para el futuro de la organización regional.
Almagro remarcó que Gil aportará solidez institucional y una visión moderna al trabajo hemisférico. Expresó que la cooperación entre ambos será determinante para enfrentar los retos actuales del continente.
Un proceso formal y transparente
La elección tuvo lugar en la sede de la OEA en Washington D.C., durante la 57a. Sesión Extraordinaria de la Asamblea General. La sesión contó con la participación de todos los Estados Miembros que ejercieron su derecho al voto de forma presencial.
El proceso estuvo regido por las normas internas de la OEA, que establecen el requisito de mayoría simple para declarar ganadora a una candidata. El mandato de la Secretaría Adjunta es de cinco años, con opción a una sola reelección consecutiva.
Un cambio con perspectiva de género
Diversas organizaciones civiles y diplomáticos calificaron el nombramiento de Laura Gil como un avance significativo. Coincidieron en que se abre una etapa de mayor representatividad dentro de los organismos del sistema interamericano.
El gesto de proponer únicamente candidatas femeninas fue interpretado como una señal política de transformación institucional. Con esta elección, la OEA se suma a los esfuerzos regionales por incorporar la perspectiva de género en sus órganos directivos. –sn–

