Ricardo Mejía denuncia fraude electoral y represión en Coahuila; acusa compra masiva de votos.
Por Gabriela Díaz | Reportera
El diputado federal Ricardo “El Tigre” Mejía Berdeja, aseguró que en Coahuila no existieron elecciones libres, auténticas ni democráticas durante la reciente jornada electoral.
El legislador presentó una serie de señalamientos sobre presuntas irregularidades ocurridas antes, durante y después de la votación.
El integrante de la coalición conformada por Morena y el Partido del Trabajo (PT) cuestionó los resultados reportados por el Programa de Resultados Electorales Preliminares. –sn–
A la opinión pública:
No hubo elecciones libres, auténticas y democráticas en Coahuila
Alquimia electoral, compra de votos con “QRs” y represión con la policía estatal y la fiscalía local fueron la constante.
La lucha sigue hasta transformar Coahuila.
1. La votación que se señala en el programa de resultados electorales preliminares del 51 por ciento no corresponde a lo que se apreció durante la jornada electoral y pone serias dudas sobre el manejo del material electoral y la sólida presunción de que se infló y rellenó la votación para favorecer al PRI y sus satélites.
2. Se presentó el más escandaloso operativo de compra y venta de votos en la historia electoral del Estado y del país. Votos de 500, 600 y hasta 1000 pesos con códigos "Qr" para comprar votos para el PRI y sus partidos satélites.
3. La policía estatal y la fiscalía del estado, y grupos de choque de elementos policiales estatales vestidos de civil, fueron la cobertura criminal para operaciones de compra de votos y persecución a la oposición.
4. A cualquier denuncia o presencia ciudadana para inhibir esos operativos fraudulentos, llegaba precisamente la policía estatal a reprimir, detener y golpear a los ciudadanos que trataban de frenar esos burdos operativos de compra de voto. La policía actuaba para servir a los delincuentes, no para proteger a los ciudadanos, incluso diputados federales de la coalición, representantes electorales de la oposición de la coalición Morena – PT y candidatos fueron perseguidos y detenidos por estos elementos.
5. Mención especial de esta criminal persecución política del Gobernador Manolo Jiménez es la del distrito seis con cabecera en Frontera, donde estos operativos se incrementaron en Frontera y en Múzquiz, donde fueron detenidos secuestrados e incomunicados más de 20 compañeros, unos en Frontera y otros en Muzquiz. Incluso a nuestro candidato Tony Flores lo quiso detener de manera arbitraria la policía estatal sin importar el fuero constitucional.
6. Desafortunadamente hay que señalar no hubo la presencia que se requirió de un operativo federal para permitir el libre flujo de la democracia y la elección y esto fue aprovechado por la policía estatal y la fiscalía local para sentirse con total impunidad, con manga ancha, para golpear amedrentar, detener y hostigar a miembros de la oposición.
7. Frente a todo ello, la autoridad electoral fue total y absolutamente omisa. Fueron hechos públicos y notorios estos hechos, además de las quejas que se presentaron y no hubo una sola intervención del Instituto Electoral de Coahuila (IEC). Su omisión implica una tácita complicidad.
8. En lugares como Torreón las mesas directivas de casilla, dificultaron la presencia de representantes del Partido del Trabajo a quienes en un principio no se les permitió estar en la casilla y después de presiones finalmente pudieron acceder a ellas, también se señaló y no hubo ninguna acción para corregir esa anomalía de parte del IEC, que en las casillas de Torreón se permitió que el PRI estuviera con el Representante propietario y suplente al mismo tiempo.
9. Durante toda la campaña el gobierno del Estado siguió repartiendo despensas, huevo, haciendo propaganda abierta, giras del gobernador y de diferentes funcionarios, violando la equidad de la contienda y la Constitución y todo ello nunca fue limitado por el órgano electoral. De lo anterior constan quejas que el Partido del Trabajo presentó.
10. De igual manera, se permitió una cobertura sesgada y totalmente inequitativa de guerra sucia por parte de los medios al servicio del PRI, pagados con el presupuesto público de los coahuilenses, quienes sirvieron como órganos de propaganda, guerra sucia, calumnias y de difamación, todo en contra de Morena y el Partido del Trabajo y sus representantes. Frente a todo ello nuevamente el órgano electoral fue tolerante, permisivo y cómplice.
11. También como punto adicional, hay que señalar que en las mesas directivas de casilla se manejó como votos nulos en gran parte de ellas, el voto simultáneo por el Partido del Trabajo y Morena, calificándolo como voto nulo, también aquellos votos donde los ciudadanos rectificaron el sentir de su voto y expresaron claramente el sentido de su voluntad, como manera de brincar la presión de compra de votos del PRI o la pérdida de empleos o represión por parte del gobierno del PRI, corrigiendo el sentido original de su voto para dejar claro que votaban por Morena o el PT, estos votos fueron considerados como nulos, privando a miles de Coahuila de su voto.
En Coahuila no hay democracia ni libertades y es el último reducto de lo más podrido y corrupto del viejo régimen.
Ricardo “El Tigre” Mejía Bedeja
Diputado federal
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