Paellería advierte de que perder el arroz local no es solo un problema del campo: es una crisis de identidad gastronómica y de modelo de negocio
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El arroz importado está ganando peso en el mercado europeo impulsado por su mayor competitividad en precio, una tendencia que empieza a tener consecuencias más allá del sector agrícola.
En la restauración, donde el origen del producto es parte esencial de la propuesta gastronómica, crece la preocupación por el desplazamiento de variedades locales tradicionalmente ligadas a la paella.
La brecha de precios es uno de los principales factores detrás de este cambio: mientras el arroz asiático puede situarse en torno a los 285 euros por tonelada, el arroz europeo equivalente se mueve cerca de los 1.100 euros, una diferencia que está tensionando toda la cadena de valor.
En los últimos años, este desequilibrio ha ido acompañado de un aumento sostenido de las importaciones en la Unión Europea, que ya marcan máximos históricos y presionan directamente a los productores locales. –sn–

