El asesinato del edil panista exhibe el abandono de las autoridades frente a la violencia que azota al país.
Por Martín García | Reportero
El Partido Acción Nacional condenó el asesinato de Joel Bravo Martínez, presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Oaxaca, y exige justicia inmediata para su familia y para toda una comunidad que hoy se encuentra indignada por este crimen.
«Este asesinato exhibe la irresponsabilidad y la indiferencia de las autoridades estatales frente a una amenaza que había sido denunciada oportunamente», dijo.
Joel Bravo Martínez había manifestado de manera directa que temía por su vida. Durante una mesa regional de seguridad celebrada el pasado 11 de mayo, solicitó protección al Gobierno del Estado y planteó personalmente su situación al gobernador Salomón Jara. De acuerdo con la información disponible, se le prometió la asignación de escoltas para garantizar su seguridad. Esos escoltas nunca llegaron.
Semanas antes, el alcalde había sufrido un ataque y un secuestro virtual por parte de sujetos armados, hecho que lo llevó a solicitar auxilio institucional urgente. A pesar de ello, las medidas de protección no fueron implementadas.
Hoy Morena no puede esconderse detrás de discursos ni de excusas. Cuando una autoridad electa advierte que está en riesgo, pide ayuda al Estado y termina asesinada, existen preguntas que deben responderse con absoluta claridad.
México atraviesa uno de los periodos más violentos de su historia mientras los gobiernos de Morena continúan fallando en su obligación más básica: proteger la vida de las y los ciudadanos. –sn–

