Frente al efecto ‘sauna’ de las compresas, las copas menstruales se sitúan como la opción más respetuosa con el microbioma vaginal ya que recogen el flujo en lugar de absorberlo y protegen el pH vaginal
Por Deyanira Vázquez | Reportera
La crema solar, las gafas de sol y un sombrero son probablemente algunas de las cosas más comunes que no pueden faltar cuando se sale de casa en verano. Pero para los millones de mujeres que menstrúan en España, hay un factor crucial que suele pasar desapercibido hasta que aparece la molestia: la salud de su microbioma íntimo.
Por ello, desde INTIMINA, marca referente en salud íntima femenina, junto a su colaboradora, la ginecóloga y experta en sexología, la Dra. Mercedes Herrero, lanzan un mensaje a las mujeres para que presten más atención a lo que ocurre bajo su bikini cuando suben las temperaturas, y a considerar si el producto menstrual que utilizan puede ser el detonante de una infección.
El microbioma vaginal es uno de los sistemas de defensa más sofisticados y, al mismo tiempo, más ignorado del cuerpo. Un entorno vaginal saludable mantiene un pH ácido de entre 3,8 y 4,5, gracias principalmente a las bacterias Lactobacillus, productoras de ácido láctico. Esta barrera antimicrobiana natural se ve amenazada en verano por una combinación de factores externos de estilo de vida. –sn–

