Bellissima desvela los tres fenómenos capilares más frecuentes del verano y cómo gestionarlos con las herramientas adecuadas.
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El verano es la estación que más transforma el cabello. Sin embargo, muchos de esos cambios pasan desapercibidos hasta que septiembre llega y la melena ya no es la misma. No es magia ni mala suerte: es química, biología y física actuando sobre la fibra capilar durante semanas.
En Bellissima, llevan años observando cómo el verano afecta a la rutina capilar de las personas. Por eso este año han querido hablar de los cambios que no se ven venir, pero que están pasando ahora mismo en el cabello, y de cómo los cuidados y las herramientas adecuadas pueden marcar la diferencia.
Desafío 1: el cabello crece más rápido, pero también se rompe más
Puede parecer una contradicción, pero es uno de los fenómenos capilares más documentados del verano. El calor activa el metabolismo y la circulación sanguínea del cuero cabelludo, lo que acelera el crecimiento capilar de forma notable durante los meses de julio y agosto. –sn–

