El calor, los viajes y la deshidratación pueden agravar una afección
Por Deyanira Vázquez | Reportera
El verano trae consigo vacaciones, viajes y cambios de rutina. Sin embargo, también es una época en la que muchas personas que padecen hemorroides experimentan un empeoramiento de síntomas como el picor, el escozor, el dolor o el sangrado.
Las altas temperaturas, la deshidratación y las largas horas sentados durante los desplazamientos favorecen la aparición de molestias en una patología que afectará a cerca del 60% de la población a lo largo de su vida.
Según explica el doctor Carlos Emparan, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo y responsable de la Unidad de Proctología del Hospital Quirónsalud Vitoria, pequeños cambios en los hábitos diarios pueden ayudar a prevenir los síntomas y mejorar la calidad de vida de quienes conviven con este problema. –sn–

