El American Institute of Monterrey destaca la importancia de la educación artística como herramienta para potenciar el desarrollo cognitivo, emocional y social
Por Deyanira Vázquez | Reportera
Organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico OCDE (por sus siglas en inglés) han señalado que la práctica artística, particularmente la musical, activa simultáneamente múltiples áreas del cerebro relacionadas con la memoria, el lenguaje, la atención, la creatividad, la coordinación motora y la colaboración social.
Además, contribuye al desarrollo de habilidades consideradas fundamentales para el siglo XXI, como el pensamiento crítico, la comunicación, la innovación y la inteligencia emocional.
Diversas investigaciones también han encontrado una relación positiva entre la educación musical y el rendimiento académico. Un meta-análisis publicado en la revista científica Memory & Cognition, que analizó estudios con más de 7,000 participantes, identificó efectos consistentes en habilidades cognitivas y lingüísticas, particularmente en memoria, procesamiento auditivo y comprensión del lenguaje. –sn–

