Higinio Martínez

Higinio Martínez lleva al Grupo Texcoco a la presidencia del Senado de la República

Higinio Martínez asumirá la presidencia del Senado en el tercer año de la LXVI Legislatura. El liderazgo del Grupo Texcoco llega a la Cámara alta en la antesala de las elecciones de 2027, con influencia política, experiencia legislativa y una red construida desde el Estado de México.

Por Gabriela Díaz | Reportera                                         

La llegada de Higinio Martínez Miranda a la presidencia del Senado coloca por primera vez de manera directa al denominado Grupo Texcoco en la conducción formal de una de las cámaras del Congreso de la Unión, justo cuando Morena comienza a entrar en la etapa de definición política rumbo a las elecciones de 2027.

El senador mexiquense, fundador y principal dirigente histórico de esa corriente política, fue elegido este domingo por los integrantes del grupo parlamentario de Morena para encabezar la Mesa Directiva durante el tercer año de la LXVI Legislatura y asumirá el cargo a partir del 1 de septiembre. La decisión llega después de semanas de competencia interna y de negociaciones entre los distintos grupos de la bancada.

Aunque la formalización ante el Pleno corresponde al procedimiento legislativo previsto para la integración de la Mesa Directiva, el consenso político alcanzado dentro de Morena convierte a Martínez en el próximo presidente del Senado y modifica el equilibrio de los liderazgos mexiquenses dentro de la llamada «cuarta transformación».

¿Qué significa que Higinio Martínez presida el Senado?

La presidencia de la Cámara alta no equivale a controlar el presupuesto del Senado ni a disponer discrecionalmente de los recursos públicos. Su importancia reside, principalmente, en la conducción institucional del órgano legislativo.

La Ley Orgánica del Congreso General establece que la Mesa Directiva se integra por un presidente, tres vicepresidentes y cuatro secretarios, elegidos por mayoría absoluta de los senadores presentes. Su periodo corresponde a un año legislativo.

El presidente conduce las sesiones del Pleno, representa institucionalmente al Senado, participa en la relación con los otros Poderes de la Unión y debe garantizar que los trabajos parlamentarios se desarrollen conforme a la Constitución, las leyes y el reglamento.

La Mesa Directiva también tiene responsabilidades administrativas y de supervisión. Sin embargo, el propio Senado establece que sus atribuciones no implican por sí mismas la adopción de decisiones presupuestales; el presupuesto se construye mediante los órganos competentes y se somete a la consideración del Pleno.

Por ello, el alcance político de Martínez es mayor que su capacidad para decidir directamente sobre el gasto.

¿Cuánto dinero maneja la presidencia del Senado?

Una de las preguntas que genera la llegada de un nuevo presidente de la Cámara alta es cuánto dinero queda bajo su control.

La respuesta requiere una precisión: Higinio Martínez no tendrá bajo su disposición personal el presupuesto completo del Senado.

Para 2026, la Cámara de Senadores recibió una asignación de 5 mil 103.8 millones de pesos dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación. El monto corresponde a la operación integral de la Cámara y no al despacho de su presidente.

Ese dinero financia remuneraciones, servicios parlamentarios y administrativos, infraestructura, materiales, suministros, operación institucional y otros gastos necesarios para el funcionamiento de los 128 senadores y de la estructura de la Cámara.

Los lineamientos presupuestarios del Senado establecen que las decisiones sobre el ejercicio de los recursos corresponden a los órganos de gobierno y administrativos previstos en la legislación, entre ellos la Junta de Coordinación Política, la Mesa Directiva y la Comisión de Administración.

El dato permite dimensionar el tamaño de la institución, pero también evita una interpretación equivocada: los 5 mil 103.8 millones de pesos no son recursos que Higinio Martínez pueda manejar discrecionalmente.

Incluso existe una estructura específica de fiscalización. La Contraloría Interna del Senado audita el ejercicio del presupuesto y los recursos asignados a los grupos parlamentarios, además de presentar informes sobre sus resultados.

El verdadero poder está en la agenda legislativa

El valor político de la presidencia se encuentra en otro lugar: la capacidad para conducir el funcionamiento parlamentario en un momento de alta relevancia política.

Martínez llega al cargo con experiencia acumulada durante décadas. El Sistema de Información Legislativa registra que nació en Texcoco en 1956, pertenece a Morena y ocupa una curul por el Estado de México en la LXVI Legislatura, que concluye en 2027.

Su trayectoria incluye diputaciones locales, dos presidencias municipales de Texcoco y diferentes etapas como senador. También participó en la construcción de las estructuras de izquierda que posteriormente desembocaron en Morena.

Su principal activo político, sin embargo, no se encuentra solamente en los cargos que ha ocupado, sino en la red construida durante décadas.

El Grupo Texcoco: de corriente perredista a estructura de Morena

El Grupo Texcoco tiene sus antecedentes en el Grupo de Acción Política (GAP), una corriente de izquierda que surgió en el Estado de México durante la década de 1990, cuando Higinio Martínez y otros dirigentes desarrollaron una estructura territorial alrededor de Texcoco.

La corriente abandonó el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y posteriormente se vinculó con el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador. En 2011, el GAP anunció que sus integrantes se sumarían a la estructura de Morena, entonces en construcción. La Jornada reportó en aquel momento que la corriente afirmaba contar con cerca de 300 mil integrantes y que representaba aproximadamente un tercio de la estructura perredista estatal.

Con el crecimiento de Morena, aquella organización territorial encontró una nueva plataforma política.

El grupo se convirtió en una de las estructuras con mayor presencia dentro del morenismo mexiquense y proyectó a varios de sus integrantes hacia cargos municipales, legislativos y federales. Entre los nombres vinculados a esa trayectoria aparecen Higinio Martínez, Delfina Gómez Álvarez, Horacio Duarte Olivares, Maurilio Hernández González, Martha Guerrero, Sandra Falcón Venegas y Nazario Gutiérrez Martínez, entre otros.

Una investigación académica sobre élites políticas locales identifica como parte del primer círculo del Grupo Texcoco a Higinio Martínez, Horacio Duarte, Maurilio Hernández y Delfina Gómez, y describe una estructura de reclutamiento político construida durante años.

Higinio, Delfina y Duarte, la tríada que cambió el mapa mexiquense

La dimensión nacional del Grupo Texcoco difícilmente puede explicarse sin la trayectoria conjunta de tres personajes: Higinio Martínez, Delfina Gómez y Horacio Duarte.

Los tres tienen como punto de referencia político y territorial a Texcoco y ocuparon la presidencia municipal.

Delfina Gómez Álvarez llevó esa estructura a una dimensión inédita: fue alcaldesa, diputada federal, senadora, titular de la Secretaría de Educación Pública y, posteriormente, gobernadora del Estado de México.

Su carrera política tiene además una característica que distingue al Grupo Texcoco: la conexión con el sector educativo.

Gómez fue profesora de educación básica, directora escolar y tuvo participación sindical antes de ingresar plenamente a la política. El Tribunal Electoral documentó su trayectoria como directora escolar en Texcoco, mientras otras fuentes registran su formación docente y académica.

Horacio Duarte Olivares, por su parte, desarrolló una trayectoria legislativa y partidista que lo llevó a ocupar cargos federales, entre ellos la administración de Aduanas, además de convertirse en una pieza central de las campañas de Delfina Gómez.

La combinación fue determinante: Martínez aportó estructura política y territorial; Duarte, experiencia electoral, jurídica y partidista; y Delfina Gómez abrió una conexión con el magisterio y con sectores sociales que terminaron siendo decisivos para la expansión electoral del grupo.

La contribución del sector educativo

El componente educativo merece una lectura particular. El vínculo entre el Grupo Texcoco y el magisterio no significa que pueda atribuirse automáticamente al grupo la representación de todo el sector educativo. Sí permite identificar, en cambio, una conexión política y social construida durante años alrededor de figuras provenientes de la educación.

El caso más evidente es Delfina Gómez. Antes de convertirse en gobernadora, Gómez desarrolló buena parte de su carrera en las aulas y en la administración escolar de Texcoco. Su paso por la estructura educativa le permitió construir relaciones sociales que posteriormente acompañaron su carrera política.

Esa trayectoria adquirió mayor relevancia cuando llegó a la Secretaría de Educación Pública y después a la gubernatura mexiquense.

El Estado de México representa además un territorio electoral de enorme dimensión. Su sistema educativo concentra una cantidad de docentes y trabajadores que convierte al sector en una estructura social relevante, aunque no debe confundirse la existencia de esa comunidad con una adhesión electoral automática a un grupo político.

La importancia está en el puente construido entre política, territorio, educación y administración pública.

El nuevo factor, 2027

La llegada de Martínez a la presidencia del Senado ocurre a menos de un año de que comiencen a definirse con mayor intensidad las candidaturas para las elecciones de 2027.

El calendario político tendrá especial relevancia porque ese año se renovará la Cámara de Diputados y habrá elecciones locales de gran alcance, incluidas gubernaturas. El Instituto Nacional Electoral (INE) ha anticipado un proceso electoral de dimensiones presupuestales extraordinarias, con una solicitud superior a 47 mil millones de pesos para 2027, incluidos recursos para organización electoral y financiamiento público de partidos.

En ese escenario, la presidencia del Senado coloca a Martínez en una posición nacional mientras mantiene su raíz política en el Estado de México.

La paradoja es evidente: el dirigente de una estructura política eminentemente mexiquense tendrá que desempeñarse como figura institucional nacional justamente cuando su entidad será uno de los principales territorios donde Morena deberá administrar su propia sucesión interna.

¿Qué puede significar para Morena en el Estado de México?

El Grupo Texcoco ya no enfrenta el mismo escenario que en 2023.

En aquella elección, la estructura consiguió llevar a Delfina Gómez a la gubernatura y desplazó al PRI de la conducción del estado después de casi un siglo de predominio.

Tres años después, la disputa es diferente: el problema ya no consiste únicamente en conquistar el poder, sino en conservarlo, repartir candidaturas, administrar las diferencias internas y evitar fracturas.

El propio Martínez ha advertido durante 2026 sobre los riesgos que podría enfrentar Morena en 2027 y ha llamado a corregir el rumbo del partido en la entidad. También ha mantenido diferencias públicas con figuras con las que anteriormente compartió proyecto, entre ellas Delfina Gómez y Horacio Duarte.

Su llegada a la presidencia del Senado cambia la dimensión de esas diferencias.

No significa que el Grupo Texcoco controle Morena ni que Martínez tenga facultades para designar candidaturas. Las decisiones electorales corresponden a los órganos partidistas y a los procedimientos establecidos para cada proceso.

Pero sí significa que uno de los principales operadores políticos del Estado de México contará, simultáneamente, con una posición institucional de primer nivel en el Congreso de la Unión.

¿Quiénes quedan alrededor del nuevo presidente?

La red política asociada a Martínez ha tenido diferentes etapas y no todos sus integrantes mantienen actualmente la misma cercanía.

El núcleo histórico incluye a Delfina Gómez, Horacio Duarte y Maurilio Hernández. A su alrededor han transitado dirigentes, legisladores y alcaldes que construyeron carreras políticas desde Texcoco y otros municipios del oriente mexiquense.

La estructura también tuvo capacidad para proyectar figuras hacia municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Tultitlán, Valle de Chalco, Chalco e Ixtapaluca, entre otros.

Pero la política mexiquense de 2026 ya no puede leerse únicamente mediante la etiqueta “Grupo Texcoco”. Morena es hoy una organización mucho más amplia y con nuevos liderazgos, mientras que la relación entre sus principales figuras ha cambiado.

Por eso, la presidencia del Senado representa para Martínez una plataforma institucional, pero también una prueba: demostrar que la estructura política que construyó durante décadas puede adaptarse a una etapa en la que el poder ya no se disputa contra el PRI, sino principalmente dentro del propio movimiento gobernante.

Una victoria política con alcance nacional

La elección de Higinio Martínez no convierte al Grupo Texcoco en dueño del Senado, pero sí marca un punto de inflexión para una estructura política que nació en el ámbito local y terminó colocando a varios de sus integrantes en posiciones de alcance nacional.

Martínez llega a la Mesa Directiva con más de cinco décadas de trayectoria política y con una ventaja que pocos senadores pueden acreditar: conoce desde dentro las distintas etapas de la izquierda mexicana y ha participado en la construcción de varias de sus organizaciones.

Su reto inmediato será institucional: conducir una Cámara alta en un periodo marcado por reformas, negociaciones y una creciente presión política por el proceso electoral de 2027.

El segundo reto será político: mantener la distancia entre su responsabilidad como presidente del Senado y los intereses de grupo que inevitablemente acompañan su trayectoria. –sn–

Higinio Martínez
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