Urgente que legisladores protejan la salud de los escolares

Llamado urgente a los legisladores para proteger la salud de los escolares de la otra pandemia

Por Gabriela Díaz | Reportera                                                       

A un mes de haber iniciado el ciclo escolar 2022/2023, más de 25 millones de estudiantes regresaron a entornos escolares que promueven malnutrición y enfermedades.

Las organizaciones civiles El Poder del Consumidor, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y la Coalición Contrapeso, hicieron un llamado urgente a legisladores a tomar decisiones estrictas y contundentes.

La idea era de transformar las escuelas en espacios de bienestar en consistencia a sus atribuciones y a los derechos de la infancia.

Emergencia epidemiológica

En 2016, el gobierno mexicano declaró emergencias epidemiológicas por obesidad y diabetes, situación alarmante no solo por la enfermedad y muerte prematura, sino también por el impacto económico que representan.

[ La SEP oferta lugares de educación superior en recintos… privados! ]

Atender la epidemia de obesidad equivale al 5.3% del PIB anual (gasto superior al presupuesto asignado a instituciones como IMSS e Issste), situación catastrófica e insostenible para el sector salud.

Actualmente en México, 4 millones de niños en edad escolar viven con sobrepeso y obesidad, y de no tomar medidas urgentes, 1 de cada 2 desarrollará diabetes a lo largo de su vida.

Problema grave de salud pública

Las escuelas forman parte de este problema de salud pública, ya que en un día de jornada escolar se consumen más de 550 calorías provenientes de productos ultraprocesados que se relacionan con daños profundos en el aprendizaje y la salud, además, la prevalencia de obesidad infantil aumenta casi 50% al finalizar la educación primaria.

[ Leticia Ramírez saluda Reyes Sandoval como rector…! del IPN ]

Un estudio realizado en junio del 2022 en 77 escuelas primarias de la ciudad de México encontró que, aún en el alarmante contexto de la pandemia por coronavirus, las escuelas continúan promoviendo ambientes no saludables, concluyendo que 9 de cada 10 incumplen con la regulación vigente de alimentos y bebidas, porque:

  • ·         73% vendían comida rápida, 75% botanas dulces, 67% botanas saladas y 40% bebidas azucaradas, incluyendo refrescos
  • ·         90% tenían venta ambulante de comida chatarra afuera de los planteles (77% tenían de 1 a 6 puestos)
  • ·         76% no contaban con acceso a agua potable para consumo
  • ·         Hubo un acceso limitado a alimentos saludables como verduras, frutas, cereales integrales y semillas.

Campaña mediática irregular

En conferencia de prensa, Liliana Bahena, coordinadora de la campaña «Mi Escuela Saludable» de El Poder del Consumidor, declaró que “desde el 2010, se creó una regulación de alimentos y bebidas en escuelas.

Sin embargo, su diseño fue intervenido por la industria alimentaria, logrando que fuera más permisiva con los productos ultraprocesados.

[ Proceso democrático del sindicato petrolero, punta de lanza para el SNTE: Dulce Jurado ]

Desde entonces, la regulación, al parecer diseñada intencionalmente con profundos vacíos en el diseño, implementación y vigilancia, no se aplica.

Se necesitan acciones integrales

Durante todo este tiempo, las escuelas se han consolidado como ambientes obesogénicos, motivo por el cual su transformación necesita de acciones integrales encaminadas a adoptar una política de alimentación escolar saludable, justa y sostenible”.

En lo que se refiere al Poder Legislativo, este también ha sido corresponsable de la inacción histórica ante el combate de las epidemias antes mencionadas, violando los derecho de la infancia a entornos escolares saludables. –sn–

¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: FacebookTwitter e Instagram.